Roturas Fibrilares ¿Qué son y cómo tratarlas?

Son múltiples las veces que en nuestra clínica hemos recibido pacientes que nos describen esta lesión como: “me he roto", “he notado como si me tiraran una piedra" o

“he notado un pinchazo muy fuerte"; principalmente en el ámbito deportivo. Pues bien, vamos a explicar un poco esta patología.


Una #roturafibrilar consiste en el #desgarro de las fibras que configuran el músculo. El nivel de gravedad dependerá del músculo afectado y del número de fibras que se rompan.


Las roturas fibrilares son más comunes a nivel de extremidades inferiores (Isquiotibiales, cuádriceps y gemelos) aunque también ocurren en el miembro superior.


Las podemos clasificar en:


· Distensión muscular: se ha producido una elongación muscular pero sin signos de rotura.


· Grado I: Sólo unas pocas fibras se han desgarrado. Producido por una tensión leve.


· Grado II: Se ha producido una tensión moderada del músculo, produciendo una mayor afectación de fibras lesionadas (alrededor del 20%), el dolor muscular es más intenso y sensible.


· Grado III: Se presenta una rotura total del músculo, el músculo está roto por completo. Causan pérdida completa de la función muscular. Se localiza un espacio prominente en las fibras y el sangrado o hematoma es considerable. Es necesario tratamiento quirúrgico.


Imagen: phyxphysio.com.au

Estos desgarros se producen a consecuencia de:


  • Una elongación o contracción con elongación muy brusca del músculo (gestos explosivos, rápidos o que implican cambios de ritmo)

  • Una carga excesiva cuando el músculo está fatigado o no se ha calentado adecuadamente

  • Contusiones

  • Lesiones anteriores mal curadas


Los síntomas que se refieren son:

  • Dolor

  • Limitación del movimiento, tanto al estiramiento como a la contracción

  • Hematoma

  • Edema


Hay que remarcar que inicialmente al producirse (“en caliente") puede que no aparezca sintomatología si la lesión es moderada. Y posteriormente (“en frío") aparece un dolor muy fuerte y constante que ni siquiera puedes mover el miembro afectado.


Se puede diagnosticar palpando la zona, pero para que sea más preciso y conocer la extensión de la #lesión, recomendamos siempre realizar una ecografía y, en músculos muy profundos, una resonancia.




¿Cómo tratar la lesión?



Durante las primeras 24-72h: empezar con una descarga parcial (muletas), reposo, hielo 15-20 min cada 3-4h protegiendo la piel siempre, utilizar preferiblemente paracetamol para el dolor (los antinflamatorios están desaconsejados en todas las fases de la recuperación), beber mucha agua, tomar vitamina C, e iniciar una dieta antiinflamatoria.


Posteriormente, podemos iniciar el movimiento. La movilidad activa suave favorece la estimulación de las células satélite y la alineación de la nueva fibra muscular.

Utilizar ortesis (muletas) y retomar las actividades de la vida diaria básicas.

No cargar peso y empezar tratamiento de fisioterapia.


Ya no aplicamos hielo, podemos realizar baños de contraste y si no, calor moderado 15 min varias veces al día.

Importante: Remarco que los #masajes y #estiramientos están totalmente contraindicados en estas primeras fases.


Debo incidir en que hemos de respetar los tiempos de la lesión, se suele hablar que recuperamos 1cm por semana, así que una rotura de 4cm puede tardar aproximadamente 1 mes en cicatrizar. El tiempo de recuperación es complicado reducirlo y es lo que menos nos debe preocupar, lo que realmente importa en esta lesión es que la cicatrización sea de máxima calidad.


Cristina Macia.

Fisioterapeuta.


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