Los pros y contras de las infiltraciones

Sois muchos los que acudís a nuestra clínica con una patología y nos comentáis que el médico os ha dado la opción de infiltraros. Pero, ¿Qué es realmente? ¿Es la mejor elección? ¿Es la solución al problema? ¿ Qué consecuencias puede tener a corto o largo plazo?


Para empezar hay que decir que hay muchos tipos de #infiltraciones: ácido hialurónico, prp, antiinflamatorios, células madre, ozono…y el producto estrella: las corticoides.


Principalmente voy a desarrollar ésta última, ya que es la más utilizada a nivel médico y la que más pacientes me comentan que les han aconsejado.


La infiltración consiste en introducir un medicamento directamente en la zona lesionada mediante una inyección. El medicamento que normalmente se utiliza es un #corticoide (un antiinflamatorio que tiene efectos sobre el dolor e hinchazón allá donde se coloca).


¿Por qué no nos gusta la cortisona?


Antes de entender el efecto de la cortisona, sepamos qué hace el sistema inmunológico: El sistema inmunológico está encargado no sólo de luchar contra los organismos que invaden nuestro cuerpo, sino también de limpiar la zona de lesión de tejido lesionado y otros tóxicos para darle luego paso a aquellas células que reparan los tejidos. Mientras más limpia y pura esté la zona, mejor será la reparación del tejido lesionado.


La cortisona actúa en el cuerpo disminuyendo la acción que ejerce el sistema inmunológico, por lo que su aplicación es lo ideal en aquellos casos donde la inflamación se descontrola o se prolonga en el tiempo.


El problema está entonces en la aplicación de cortisona en aquellas lesiones cuya inflamación no se descontrola: el sistema inmunológico deja de participar y el medio no se transforma en el ideal para construir tejidos nuevos, conllevando este hecho a una mala cicatrización y reiteradas lesiones.


Imagen: orthofilm

Ahora que ya sabemos cómo actúa vamos a desarrollar los pros y los contras.


PROS:

  • Alivia el dolor y disminuye la hinchazón.

  • La duración del efecto tiene controversia. Suele haber una mejoría de entre 2 a 5 semanas.

  • Suele haber una mejoría de los síntomas que rara vez es acompañada de una mejoría de la función muscular o articular.


CONTRAS:

  • No cura la lesión, sino que sólo enmascara el dolor y su eliminación no implica que la lesión haya desaparecido, por lo que ésta puede agravarse e incluso cronificarse.

  • Sobre los huesos, los corticoides inhiben la fijación de calcio provocando osteoporosis local.

  • Sobre tendón, los corticoides debilitan y fragilizan el tejido, de tal forma que es menos resistente a los esfuerzos, dicho en otras palabras, pueden romperse con facilidad.

  • Tras la infiltración, se debe mantener un reposo relativo de 48-72h para evitar roturas espontáneas.

  • A mayor número de infiltraciones, mayor es el riesgo de necrosis del tejido.

  • Al ser una técnica invasiva, existe riesgo de infección aunque es una complicación rara.

También creo que debemos saber en que pacientes está contraindicado:


  • Diabéticos: puede conllevar una subida de azúcar.

  • Hipertensos: puede producir una subida peligrosa de la tensión arterial.

  • Pacientes que toman Sintrom: pueden alterar los resultados de este medicamento.

  • Inmonusuprimidos.

  • Embarazadas.

Entonces... ¿Por qué la recomiendan los médicos?


Mi opinión aquí es muy clara, o bien el médico lo considera la mejor opción después de procesos largos de dolor y sin ninguna evolución con otros tratamiento, o bien es una manera rápida de quitar la sintomatología y que no aparezcáis por la consulta durante un largo tiempo. En la gran mayoría de casos, corroboro que es la segunda opción.


Los #fisioterapeutas recomendamos las infiltraciones como último recurso. Tenemos otros medios que actúan sobre el dolor y la disfunción que provoca la lesión, sin tener estos efectos secundarios, sin cronificar este problema, ayudándonos a mejorar la función y a encontrar la causa del problema.


La visita con el fisioterapeuta no solo te ayudará a mejorar, también a conocer tu problema, saber cómo abordarlo y poder entender la causa de este problema que llevas tiempo sin solucionar.


Voy a concluir diciendo que lo rápido no siempre es lo mejor. No olvidemos que el dolor es una señal de alarma de nuestro cuerpo que nos avisa que algo no va bien; su eliminación no implica que la lesión que lo provoca haya desaparecido.


Si queréis saber más sobre otro tipo de infiltraciones dejar vuestro comentario.


Cristina Macía.

Fisioterapeuta.

FISIOTERAPIA · OSTEOPATÍA · PODOLOGÍA · NUTRICIÓN · ESTÉTICA