Errores más comunes en el tratamiento de un esguince de tobillo



Foto: www.icopcv.org

El #esguincedetobillo es una lesión muy frecuente en nuestras consultas de #fisioterapia, tanto en ámbito deportivo como doméstico.


Al paso de los años y con la evolución, tanto de la medicina como de la fisioterapia, me sigue llamando la atención ciertas “costumbres" o “hábitos” que se siguen practicando y que ya va siendo hora de desmentir.


Por suerte estos errores de tratamiento cada vez son menos frecuentes, pero todavía se siguen dando.



1) Inmovilización

Con el tiempo se ha comprobado que el movimiento controlado favorece la recuperación de la #lesión ¿Cómo? La movilización de la extremidad ayuda a la buena circulación de la sangre y ésta transporta las células indicadas para la reparación de los tejidos, por lo tanto, será recomendado para favorecer una buena regeneración. Además, hay que tener en cuenta que una inmovilización prolongada hace que perdamos recorrido articular y ayuda a que los músculos se atrofien.


Por ello, si es un esguince leve mejor no inmovilizar, si es moderado podemos optar por un vendaje funcional (aunque yo prefiero el kinesiotape) y una descarga parcial (1 muleta) y en casos más graves, podemos utilizar una bota ortopédica tipo walker.




2) Tomar antiinflamatorios


Para empezar, dejar claro que la inflamación es un proceso biológico natural y necesario, no alarmante. Preocúpate el día que te hagas un buen esguince y no haya inflamación. Este aumento de líquido en la zona lesionada es indispensable para que lleguen las células encargadas de su reparación. Además, el aumento de líquido provoca una limitación de movimiento, esto es para que las células puedan realizar su función sin ninguna fuerza externa que destruya la reparación hecha, y también, para hacerlo con la mejor calidad posible ( tipo de colágeno utilizado en la reparación).

Por lo tanto, si tomamos antiinflamatorios estamos parando esta llegada de células reparadoras al foco de lesión.


Yo soy partidaria de tomar vitamina C que ayuda en la reparación de tejidos e intentar ayudarle desde la dieta, bebiendo mucha agua, comiendo mucha fruta y alimentos antiinflamatorios como la cúrcuma, el jengibre, pescados ricos en omega 3, frutos rojos, semillas de lino o chía.



3) Aplicar hielo durante toda la recuperación

Como hemos dicho anteriormente, no nos favorece parar la inflamación, pero si estoy a favor de utilizarlo en los primeros momentos después de la lesión de manera intermitente.


El hielo consigue que el sangrado interno que se produce al rasgarse el ligamento se reabsorba y sea lo más reducido y fácil de controlar posible, además de su efecto analgésico. Cuando digo intermitente me refiero a colocarlo 5 minutos, después movilizarlo caminando o moviendo dedos y #tobillo y volver a repetir el ciclo un par de veces. Si se trata de un #esguince leve, se podrá caminar, si se trata de un esguince grave o con lesión ósea, no se podrán realizar; entonces recomiendo acudir al médico para descartar cualquier tipo de fisura o fractura.


A posterior, recomiendo los baños de contraste de agua tibia y agua fría con 3 o 4 cubitos. Realizarlo durante 15 min. 2 o 3 veces al día. 2 min. de frío por 1 min. de tibio y así sucesivamente. Este proceso consigue vasoconstricción y vasodilatación de venas y arterias, por lo tanto conseguiremos más aporte sanguíneo en la zona y mas llegada de oxígeno y células reparativas en la zona.


4) "Ya se curará sólo"


Es imprescindible iniciar la fisioterapia cuanto antes, todo lo que puedas realizar en beneficio de tu esguince va a favorecer una mejor recuperación y más temprana, además de una buena calidad del tejido reparativo.


Hay que tener en cuenta que no sólo es recuperar la funcionalidad, sino también fortalecerlo y trabajarlo a nivel propioceptivo para no tener una recaída.


Tratamiento fisioterapéutico

5) Tobilleras para siempre


Una vez finalizado el tratamiento, si se va a realizar una práctica deportiva o una actividad de mucha carga, durante las primeras semanas recomiendo la utilización de vendajes funcionales mejor que tobilleras, con el fin de limitarle al tobillo que realice el mismo movimiento con el que se produjo la lesión.

A su vez, aconsejo la realización de ejercicios preventivos antes de dicha práctica. Esta contención sugiero que se mantenga unos 20 días, luego progresivamente hay que ir prescindiendo de ella. Después de esta pauta no tiene sentido ni lógica seguir con el vendaje o con la tobillera, ya que hace que pierdas tu capacidad propioceptiva, además de estar dándole un estímulo de “trabaja menos” a tus ligamentos.



Cristina Macía

Fisioterapeuta


FISIOTERAPIA · OSTEOPATÍA · PODOLOGÍA · NUTRICIÓN · ESTÉTICA